La investigación continua

Cabo de Gata, un bellísimo espigón natural

Cabo de Gata, un bellísimo espigón natural

Aprovechando la tregua que nos dio el viento de levante, gracias a situación geográfica del cabo de gata, y todavía mosqueados por lo sucedido hace unos días en ese mismo lugar, decidimos volver a mojar los plomos.

A conciencia empatillé anzuelos más grandes y con fluorocarbono del 0,30 mm, algo grueso para mi gusto para playas, – esta noche lo que pique no cortará tan fácil-. Armados con nuestros mejores cebos ( titas palangre, navajas frescas, catalana y cangrejo vivo) montamos los aparejos a las 9 y 15 cuando los bañista nos ceden un sitio privilegiado en el Mediterráneo. El viento de levante soplaba con rachas de unos 14 nudos, según el windguru pero el agua estaba calmada. Animados por la actividad de los pájaros ( gaviotas) atacando peces en la orilla y de algún salto de estos montamos la caña de spining para probar con un paseante, una vez lanzadas las de surfcasting.

Probamos con vinilos y paseantes, sin éxito

Probamos con vinilos y paseantes, sin éxito

Aburridos de tanto lance infructuoso y con la noche encima, nos sentamos a comernos el bocadillo y esperar alguna picada. El surtido era variado, cangrejo, catalana, navaja y tita. De repente un pivote luminoso sube y cae al suelo, una buena picada que se convirtió en una baila de tamaño aceptable. Vuelta a la calma, el roamen era grande por lo que apostamos por tita licrada. Pasaron dos horas hasta que mi caña se dobló con violencia, el pivote indicador subió y el pez tiró violentamente hasta que destensó el hilo, pensando que estaría clavado me decidí a sacarla. Más de 30 vueltas y sin notar el plomo, me temí que había partido el aparejo, pero no, el plomo seguía ahí, ¡lo que no había era pez! Tras la picada fallida con la tita, la caña de Víctor capturó otra baila, algo menor que la de Jairo, pero aceptable, sobre todo para alguien que se inicia en la pesca desde costa y con Cañas de río.

Un leonés (Víctor) y un sevillano ( Jairo, en esta foto) me mojaron la oreja- por algo soy un pescapoco-

Un leonés (Víctor) y un sevillano ( Jairo, en esta foto) me mojaron la oreja- por algo soy un pescapoco-

Casi cuando marchábamos noté un movimiento raro en la caña de la tita, al sacarla ni tita ni anzuelo, ¡ no podía ser! Otra vez me habían cortado el aparejo. Volví a recordar la frustración del viernes pasado y relacioné de nuevo la situación con los ataques de la tarde. El misterio, aún sin resolver, iba dando pistas que arrojaban algo de luz en la investigación.

Los poderosos dientes de la anjova la convierten en el sospechoso número uno

Los poderosos dientes de la anjova la convierten en el sospechoso número uno

¿Qué piensas que puede cortar el hilo así en una playa de arena?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s